ELECTROMOVILIDAD. Está generando una nueva cadena de valor industrial. La recomendación es que Brasil incorpore incentivos fiscales para este sector.
La producción local de vehículos eléctricos (VE) podría duplicar la cantidad de nuevos empleos en Brasil para 2050, debido al incremento de la demanda agregada y la expansión de industrias como la fabricación de baterías y componentes eléctricos. Mientras tanto, se espera una disminución en sectores como los combustibles fósiles, la agricultura y las autopartes.
Así lo señala un estudio pionero del Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT Brasil), realizado con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Elaborado por investigadores del ICCT, de la Universidad Estatal de Campinas (UNICAMP) y de la Universidad de São Paulo (USP), el estudio destaca que las inversiones en la fabricación de baterías y en la capacitación de la fuerza laboral para la electromovilidad pueden impulsar una transición energética justa, al mismo tiempo que aceleran el desarrollo de una nueva cadena de valor industrial.
La mayor parte del crecimiento proyectado de empleos se concentra en el sector de servicios -incluidos los servicios técnicos, la ingeniería, la logística y el comercio-, seguido por segmentos manufactureros relacionados con la producción de vehículos, maquinaria y equipos eléctricos.
Mayores ingresos
Además, el estudio concluye que el ingreso generado (el valor agregado) en el escenario de transición hacia los vehículos eléctricos es un 85 % superior al del modelo actual, con una distribución salarial más favorable (el 53 % del valor agregado destinándose a salarios, frente al 45 % en la actualidad).
“Las ventas de vehículos eléctricos ya están creciendo en Brasil, pero también debemos considerar los impactos sociales y económicos de esta transición”, afirmó Marcel Martin, director ejecutivo del ICCT Brasil.
Otro resultado clave está relacionado con el comercio exterior: sin políticas proactivas para fomentar las exportaciones de vehículos eléctricos, Brasil podría perder hasta un 14 % de su potencial de creación de empleo. Aun así, incluso en ese escenario menos favorable, la transición hacia los VE generaría un 88 % más de empleos netos que el modelo actual. Entre las políticas recomendadas figuran incentivos fiscales, programas de crédito para exportaciones y acuerdos comerciales estratégicos, en particular con otros países de América Latina.
El Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT por su sigla en inglés) es una organización independiente y sin fines de lucro que ofrece investigaciones y análisis técnicos y científicos imparciales y de alta calidad. Fundado en 2005 y activo en Brasil desde 2020, el ICCT colabora con tomadores de decisión para apoyar la reducción de emisiones de vehículos mediante la mejora de la calidad del combustible, el aumento de la eficiencia del motor y la promoción de tecnologías de emisiones bajas y cero emisiones en los sectores vial, marítimo y de aviación.
Fuente: PNUMA
