SOSTENIBILIDAD. Reune a productoras chiquitanas, chefs, emprendedores e investigadores. Busca conectar saberes tradicionales con la innovación gastronómica.
La almendra chiquitana, recolectada por comunidades indígenas del oriente boliviano, no es solo un alimento nutritivo: es historia, cultura y biodiversidad. Su revalorización como patrimonio alimentario se ha convertido en una estrategia clave para empoderar a las comunidades que la producen, fortalecer la economía local y conservar los bosques que le dan origen.
En ese marco, se desarrollará el Conversatorio “Patrimonio Alimentario Chiquitano: Ruta de activación patrimonial de la almendra chiquitana” y el Laboratorio Culinario Andino-Chiquitano, dos espacios de intercambio y creación colectiva que buscan promover el consumo responsable y visibilizar el potencial gastronómico y cultural de este fruto.
Bolivia tiene la oportunidad de transformar su relación con los alimentos que consume, volviendo la mirada hacia su riqueza natural. En la Chiquitanía, el aprovechamiento de frutos nativos como la almendra puede convertirse en una vía de desarrollo sostenible, resiliente y con identidad. Estos encuentros proponen impulsar esa visión desde el diálogo entre saberes tradicionales y la innovación culinaria.
Encuentro de saberes
El conversatorio reunirá a mujeres chiquitanas, chefs reconocidos, investigadores, emprendedoras y estudiantes para debatir sobre la relación entre la almendra chiquitana, la biodiversidad, la cocina local y los sistemas alimentarios sostenibles. Entre las panelistas se encuentran figuras como Marsia Taha, elegida Mejor Chef Femenina de Latinoamérica 2024, y Miguel Ángel Fernández del restaurante Mi Chola, quienes compartirán escenario con cocineras chiquitanas como Judith Zeballos (Roboré) y Nardy Velasco, Primera Cacique indígena Nuevo Amanecer Roboré, además de estudiantes y docentes del Instituto Técnico CEFIM.
El laboratorio culinario, por su parte, será un espacio vivencial donde cocineras chiquitanas y estudiantes de gastronomía trabajarán juntas para rescatar, reinterpretar y documentar recetas que tienen como base la almendra chiquitana. El resultado será la creación del primer recetario andino-chiquitano, una propuesta que fusiona ingredientes, tradiciones y visiones de dos regiones del país: la altura y el bosque seco chiquitano.
Ambos eventos se desarrollan, en el marco del proyecto Impulsando la bioeconomía del bosque chiquitano para el desarrollo productivo sostenible y la resiliencia climática de comunidades locales impulsado por la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN), y con el apoyo de CEFIM, SENDAS, la Cooperación de Suecia, la Unión Europea y la Cooperación Española.

Del bosque a la mesa
Estas iniciativas no solo fomentan el diálogo y el aprendizaje, sino que buscan abrir nuevos caminos para que alimentos como la almendra chiquitana lleguen a más mesas urbanas, sean reconocidos por su valor patrimonial y contribuyan directamente al bienestar de las comunidades recolectoras.
La invitación está abierta. Participa del conversatorio, conoce estas historias, prueba estos sabores y elige consumir productos que conectan la tierra con la cultura, y el presente con un futuro más sostenible. El conversatorio se llevará acabo este miércoles 30 de julio, a partir de las 09:00, en el Instituto Técnico CEFIM (Miraflores, Av. Saavedra entre Díaz Romero y Villalobos).
