EMPRESAS. El avance de la IA se reflejará en los reportes, mientras todos los países de Europa van alineando las normativas, con un impacto a nivel mundial.
2026 marcará un punto de inflexión en la agenda corporativa global. La sostenibilidad deja de ser un elemento complementario para consolidarse como un factor central de competitividad, resiliencia y acceso a financiamiento, en un contexto de mayores exigencias regulatorias, presión del mercado y expectativas sociales crecientes
Así lo establece el informe Tendencias en sostenibilidad empresarial 2026, elaborado por el Pacto Mundial de la ONU España, el cual identifica siete tendencias clave que definirán la forma en que las empresas integrarán la sostenibilidad en sus estrategias durante los próximos meses.
Motor directo de competitividad
El informe señala que la sostenibilidad se consolida como una palanca estratégica de generación de valor. Las iniciativas ambientales, sociales y de debida diligencia no solo permiten reducir riesgos operativos, regulatorios y reputacionales, sino que también generan beneficios económicos tangibles. Estos se manifiestan principalmente en mejoras de eficiencia, reducción de costos, innovación en productos y servicios sostenibles y fortalecimiento de la resiliencia empresarial.
A medida que esta tendencia avanza, la sostenibilidad debe dejar de gestionarse como un área aislada y se integra en el núcleo de la toma de decisiones corporativas, con un discurso cada vez más alineado al lenguaje financiero y de negocio.
Cadenas de suministro sostenibles
Tras varios años centrados en sensibilización y capacitación, el foco se desplaza hacia la gestión efectiva de riesgos ambientales, sociales y de gobernanza. El informe destaca el rol creciente de los equipos de compras, que pasan a ser actores clave en la implementación de criterios ESG, la evaluación de proveedores, la trazabilidad y la recopilación de información verificable. La presión regulatoria y las expectativas del mercado refuerzan la necesidad de avanzar hacia modelos de debida diligencia más sólidos y estructurados
Inversión sostenible
La inversión socialmente responsable continúa expandiéndose, pero lo hace en un entorno cada vez más exigente. El informe subraya que los instrumentos de financiación sostenible deberán demostrar impactos reales, medibles y alineados con estándares internacionales.
En este contexto, las empresas enfrentarán una mayor presión para reportar datos ESG consistentes, comparables y auditables, así como para presentar planes de transición creíbles. La sostenibilidad deja de ser un criterio opcional y se consolida como un factor estructural en la asignación de capital y en la evaluación del riesgo financiero.
IA y gobernanza responsable
La IA será una herramienta clave. Mejorará la disponibilidad, calidad y trazabilidad de los datos ESG. De esta manera, se automatizan los procesos complejos y la interpretación de grandes volúmenes de información. El informe destaca su potencial para mejorar la disponibilidad, calidad y trazabilidad de los datos ESG, automatizar procesos complejos y fortalecer el reporte.
Al mismo tiempo, advierte sobre nuevos desafíos, como la huella ambiental de la propia tecnología y los riesgos asociados a sesgos algorítmicos, falta de transparencia o pérdida de supervisión humana. Por ello, la gobernanza responsable de la IA emerge como un nuevo estándar dentro del enfoque ESG, integrando criterios éticos, ambientales y de derechos humanos.
Reporting y transparencia reforzada
La combinación de presión regulatoria, mayor escrutinio público y exigencias del mercado impulsa un salto cualitativo en la forma de medir y comunicar la sostenibilidad. El informe anticipa un escenario de mayor rigor, donde la transparencia basada en evidencias se convierte en un factor crítico de competitividad.
Habrá que reforzar la lucha contra el greenwashing y aumenta la exigencia de información clara, relevante y verificable sobre impactos ambientales y sociales. Además, comienza a emerger con mayor fuerza el reporte relacionado con la naturaleza y la biodiversidad, ante el reconocimiento de los riesgos empresariales asociados a la degradación de los ecosistemas.
Aterrizaje regulatorio
2026 será un año clave en la consolidación del marco normativo en sostenibilidad. El informe remarca que la incorporación de las normas europeas a las nacionales en materia de información corporativa y debida diligencia en derechos humanos, supondrá un cambio estructural en las obligaciones de las empresas.
Estas regulaciones exigirán una integración transversal de la sostenibilidad en la gobernanza, la gestión de impactos y la toma de decisiones estratégicas, reforzando la responsabilidad corporativa y la rendición de cuentas frente a los grupos de interés
Transformación del sistema alimentario
El sector agroalimentario se posiciona como un eje central de la agenda de sostenibilidad empresarial y financiera. El informe señala que, frente a la crisis climática, la volatilidad de precios y los riesgos para la seguridad alimentaria, los sistemas agroalimentarios sostenibles dejan de ser vistos solo como fuentes de impacto ambiental y se consolidan como un vector clave de resiliencia económica y social.
La presión para reducir emisiones, mejorar la trazabilidad, integrar criterios ambientales y sociales en la producción primaria y fortalecer las cadenas de valor marcará un punto de inflexión en este sector.
Fuente: Pacto Global España
