Publicado en

En Viacha avanza un proyecto piloto para convertir residuos en energía y reducir la huella de carbono del cemento

CIRCULARIDAD. El objetivo de Soboce es procesar 13.000 toneladas de residuos este año y avanzar hasta 80.000 en el mediano plazo.

La gestión de residuos urbanos puede convertirse en una fuente de energía para la industria y, al mismo tiempo, en un camino para reducir emisiones. Ese es el objetivo del proyecto piloto que desarrolla NetGreen Servicios Ambientales en el municipio de Viacha, donde se busca transformar desechos urbanos e industriales en combustibles y materias primas para la producción de cemento.

La iniciativa, impulsada por la Sociedad Boliviana de Cemento (SOBOCE), se encuentra actualmente en fase piloto. Durante 2026, el proyecto prevé coprocesar alrededor de 13.000 toneladas de residuos, cerca del 50% del volumen de desechos que genera el municipio. A mediano plazo, la meta es alcanzar 80.000 toneladas anuales, lo que permitiría reemplazar hasta el 40% del gas natural utilizado en el proceso productivo y reducir de manera significativa la huella de carbono de la operación.

El modelo forma parte de una estrategia más amplia de descarbonización industrial y fue presentado durante el encuentro del Grupo de Economía Circular de la Mesa de Ciudades Sostenibles, organizado junto a Pacto Global Red Bolivia, SPIIN Global y Mamut. En ese espacio, SOBOCE expuso el caso “Economía Circular, Impacto Territorial en Viacha y Descarbonización Industrial”, destacando el potencial de la gestión sostenible de residuos como una solución concreta para las ciudades.

De los residuos a la energía

A través de NetGreen, la empresa transforma residuos urbanos municipales y desechos industriales en Combustibles Derivados de Residuos (CDR) y Materias Primas Alternativas (MPA), insumos que permiten sustituir combustibles fósiles y materias primas naturales utilizadas en la fabricación de cemento. El sistema incorpora mecanismos de trazabilidad y certificación ambiental, lo que permite garantizar transparencia, cumplimiento normativo y un impacto medible en la reducción de emisiones.

La iniciativa también aporta soluciones a varios de los desafíos ambientales asociados a la gestión de residuos. Al aprovechar estos materiales dentro del proceso productivo, se reduce el riesgo de contaminación de las capas subterráneas y de las aguas subterráneas que suele estar vinculado a la disposición final de basura en rellenos sanitarios.

Asimismo, el modelo contribuye a evitar la generación de gas metano, un gas de efecto invernadero de alto impacto climático que se produce cuando los residuos orgánicos se descomponen en vertederos. Al disminuir el volumen de residuos que llega a estos espacios, también se reduce la presión sobre los rellenos sanitarios, lo que ayuda a prolongar su vida útil y evitar su saturación.

Desde el punto de vista sanitario, una gestión más adecuada de los residuos permite reducir focos de infección y riesgos para la salud pública, al tiempo que mejora el tratamiento de los desechos industriales.

En el ámbito productivo, el uso de combustibles y materias primas alternativas contribuye a disminuir las emisiones de CO₂ y la huella de carbono del sector cementero, además de reducir la dependencia del gas natural en los procesos industriales.

Economía circular con impacto social

“NetGreen ofrece una solución integral al desafío urbano de los residuos: reduce la presión sobre los rellenos sanitarios, disminuye emisiones y sustituye combustibles fósiles, aportando una respuesta real y medible para Viacha y el área metropolitana de La Paz”, destacó el CEO de SOBOCE, Francisco Shwortshik.

La compañía forma parte de la hoja de ruta de SOBOCE hacia la carbono neutralidad al 2050, alineada con la metodología de la Federación Interamericana del Cemento (FICEM).

Por su parte, Albert Paniagua, jefe nacional de Medio Ambiente de SOBOCE, señaló que además del componente industrial, la iniciativa promueve educación ambiental, inclusión de recicladores y cooperativas, y la generación de empleos verdes.

La ejecución del piloto, cuenta con el respaldo de aliados estratégicos como GIZ, Swisscontact y Helvetas, además de la articulación con los gobiernos municipales de Viacha, La Paz y El Alto.

Con una proyección hacia 2030, NetGreen busca consolidarse como un modelo clave de economía circular en Bolivia, demostrando que el trabajo articulado entre empresas, municipios y ciudadanía permite transformar residuos en valor y avanzar hacia ciudades más sostenibles.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *