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Rescatan a 27 bufeos que quedaron aislados en un área de influencia del Río Grande

OPERATIVO. Fue liderado por el Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado, en coordinación con la Gobernación de Santa Cruz y el apoyo de diversas instituciones.

Un total de 27 bufeos (Inia boliviensis), delfines de agua dulce endémicos de Bolivia, fueron rescatados tras quedar atrapados en cuerpos de agua desconectados del Río Grande, en un operativo interinstitucional de conservación que se extendió del 21 al 25 de junio en el municipio de San Pedro, provincia Obispo Santistevan.

La operación fue liderada por el Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado, en el marco de su Programa de Conservación del Bufeo, un trabajo que se realiza desde hace 15 años y que demanda una logística muy grande. La labor se realizó con el respaldo de la Gobernación de Santa Cruz, a través de su Dirección de Conservación del Patrimonio Natural (DICOPAN) y la Dirección de Gestión de Riesgo (DGR). También participaron activamente los Bomberos Voluntarios Unidad K-9, la organización Cros El Torno, y actores del sector privado y la sociedad civil.

Durante los cinco días de intenso trabajo, el equipo compuesto de 19 personas, logró rescatar al grupo de delfines, que estaba compuesto por adultos, juveniles y neonatos, donde el 70% eran hembras. Fueron trasladados a un antiguo afluente conectado al Río Grande, dentro del área de influencia de la Unidad de Conservación del Patrimonio Natural (UCPN) Humedales del Norte, administrada por el Gobierno Departamental.

Los bufeos fueron trasladados a un antiguo afluente del Río Grande para que puedan retornar a una zona abierta.

Grimaldo Soto, biólogo de la Gobernación y responsable de la UCPN Humedales del Norte, indicó que antes de la reubicación de los ejemplares, se les colocó chips  de identificación para facilitar su monitoreo en el futuro. Uno de los machos que fue rescatado, ya había sido registrado en años anteriores.

Durante el procedimiento del rescate «se priorizó la aplicación de técnicas y medidas de manejo de fauna para priorizar el bienestar de los animales, cumpliendo con procedimientos de ética y cuidados necesarios», explicó el Museo a través de sus redes sociales.

El trabajo coordinado permitió contar con los equipos necesarios para realizar el trabajo de rescate.

El operativo también permitió reubicar a 17 petas de río (Podocnemys unifilis), que compartían el mismo hábitat aislado y que fueron liberados en la misma zona que los bufeos. Este trabajo se realizó con la participación de biólogos especializados en lagartos.

Durante el operativo, también rescataron una gran cantidad de tortugas de río.

Sin fondos, pero con compromiso

Por su parte, Claudia Venegas, bióloga del Museo Noel Kempff Mercado, informó que el Programa de Conservación del Bufeo no cuenta con financiamiento propio, por lo que depende enteramente del trabajo voluntario de un equipo técnico multidisciplinario y del apoyo interinstitucional, tanto del sector público como privado.

En este contexto, agradeció a todas las instituciones que participaron en el rescate, destacando también la participación de la Empresa Agrosem S.A. – Propiedad Agrícola La Moneda, la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN), Nick’s Adventures Bolivia y voluntarios locales.

“Este tipo de acciones refuerzan nuestro compromiso con la conservación de los bufeos. Esperamos tener más apoyo para garantizar su existencia”, expresó Venegas.

Especie única

Los delfines rosados o bufeos son los únicos de agua dulce en Bolivia, y en Santa Cruz habitan en la cuenca amazónica del Iténez al noreste, y en la del Mamoré al noroeste, donde se encuentran los Humedales del Norte Cruceño. Estos humedales son de importancia para la población de bufeos, ya que por su dinámica de inundación en época de aguas altas, son sitios tranquilos para dar a luz y criar a sus bebés.

Sin embargo, debido a la deforestación y sedimentación en la cuenca, los bufeos muchas veces se quedan en cuerpos de agua desconectados que se secan cuando bajan las aguas, y morirían si no son rescatados. Por ello, el trabajo de este grupo interinstitucional permitió dar un final feliz a la historia de estos 27 bufeos.

19 personas de diferentes instituciones trabajaron en el rescate de los bufeos y tortugas.

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