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Publican una guía práctica de ética y conducta para las empresas bolivianas

SOSTENIBILIDAD. La Red Bolivia del Pacto Global entregó un Código de Conducta y Ética Empresarial que puede ser aplicado en diferentes sectores.

Las empresas bolivianas, independientemente de su tamaño o sector, cuentan con una nueva herramienta para fortalecer su gobernanza, prevenir riesgos y consolidar relaciones de confianza con el Estado, los mercados y la sociedad. Se trata del Código de Conducta y Ética Empresarial elaborado por el Pacto Global Red Bolivia y entregado al Viceministerio de Transparencia como parte de una acción colectiva que busca promover la integridad, la transparencia y la sostenibilidad en el sector privado.

La entrega oficial del documento la realizaron Lucía Sossa, directora ejecutiva de la Red Bolivia del Pacto Global de las Naciones Unidas, y Johanna Teague, embajadora de Suecia en Bolivia, y fue recibido por el viceministro de Transparencia, Yamil García, y al director general de Transparencia y Lucha contra la Corrupción, Iván Vaca, en un acto que buscó reforzar el compromiso conjunto del sector público, el sector privado y la cooperación internacional en la lucha contra la corrupción y con la promoción de una cultura de integridad en el país.

Una acción colectiva del sector privado

Este código es el resultado de la primera acción colectiva del sector privado en Bolivia impulsada por la Mesa de Gobernanza Transformacional del Pacto Global Red Bolivia. Su elaboración fue un proceso colaborativo que involucró a empresas, estudios jurídicos y entidades financieras, con el apoyo de la Embajada de Suecia en Bolivia, consolidándose como una herramienta construida desde y para el sector empresarial.

Concebido como una guía práctica y accesible, el Código busca orientar la conducta de las empresas y sus colaboradores en un entorno de negocios cada vez más exigente y transparente, fortaleciendo una cultura organizacional basada en la integridad, la transparencia, la responsabilidad y el respeto.

De la norma a la práctica cotidiana

Lucía Sossa destacó que “este Código no es solo un conjunto de normas, sino un compromiso colectivo para actuar con rectitud en la toma de decisiones, en las operaciones cotidianas y en la interacción con la sociedad”.

En esa línea, el documento establece que su propósito es promover la integridad, la responsabilidad y el respeto, y define que todos los colaboradores, sin excepción, deben conocer, comprender y aplicar sus principios, independientemente de su nivel jerárquico. Para las empresas bolivianas, esto implica llevar la ética al corazón de la gestión diaria, desde la alta dirección hasta las operaciones.

Qué aporta el Código a las empresas locales

  • Prevención de riesgos y cumplimiento: lineamientos claros contra la corrupción, el soborno y los conflictos de interés, aplicables tanto en el ámbito público como privado.

  • Mejor gobernanza interna: reglas sobre regalos y hospitalidades, competencia justa, uso responsable de la información y protección de datos.

  • Personas en el centro: promoción de entornos laborales seguros, inclusivos y libres de acoso o discriminación.

  • Cadena de valor responsable: relaciones transparentes con proveedores y socios, alineadas con prácticas éticas.

  • Sostenibilidad y rol social: integración del desarrollo sostenible, el respeto a los derechos humanos y la responsabilidad ambiental en la estrategia empresarial.

Estos componentes convierten al Código como una herramienta concreta de gestión, especialmente relevante para empresas que participan en licitaciones, exportaciones, cadenas de suministro internacionales o procesos de financiamiento que exigen estándares ESG.

Un llamado al sector privado

El Pacto Global Red Bolivia convocó a las empresas a adoptar e implementar este Código como un marco común y adaptable, que permita que el crecimiento económico vaya de la mano con la sostenibilidad, la equidad y la lucha efectiva contra la corrupción.

Con esta entrega, Bolivia da un paso hacia la consolidación de una gobernanza transformacional, en la que el sector privado asume un rol activo como actor social responsable, contribuyendo al desarrollo sostenible y al fortalecimiento de la confianza ciudadana en las instituciones y en el mercado.

Cinco claves para su aplicación

1. Compromiso desde todos los niveles de la organización
El Código establece que su cumplimiento es obligatorio para todos los colaboradores, sin excepción, independientemente de su nivel jerárquico, desde accionistas y directivos hasta el personal operativo. Esto promueve una conducta coherente con los principios de integridad y responsabilidad en la toma de decisiones y en las operaciones cotidianas.

2. Adaptar el Código a la realidad de la empresa
El documento se presenta como un marco común y adaptable, que puede ser ajustado al tamaño, sector y contexto de cada empresa, manteniendo como base los principios de integridad, transparencia, responsabilidad y respeto.

3. Asegurar su conocimiento y comprensión interna
El Código señala que cada colaborador tiene la responsabilidad de conocer, comprender y aplicar sus principios. Para ello, es clave comunicarlo de forma clara y vincularlo con situaciones concretas del trabajo diario.

4. Integrarlo en los procesos y políticas internas
La aplicación efectiva del Código implica incorporarlo en áreas como recursos humanos, relación con proveedores, manejo de regalos y hospitalidades, prevención de conflictos de interés y prácticas anticorrupción.

5. Contar con canales de denuncia y protección al denunciante
El Código promueve la existencia de canales de denuncia confidenciales y la protección de quienes reporten irregularidades de buena fe, como mecanismos para prevenir y abordar conductas indebidas.

Las empresas interesadas pueden acceder al documento a través de este enlace.

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