CUMBRE. Las inversiones en renovables duplicaron a las destinadas a la producción de combustibles fósiles. Los países deben presentar sus compromisos de mitigación.
La Cumbre sobre el Clima ha dado un resultado concreto: China rebajará entre un 7 y un 10% sus emisiones para 2035. El encuentro en la Organización de Naciones Unidas reunió este miércoles a líderes mundiales que alertaron sobre la falta de ambición frente a una crisis climática cada vez más evidente y que ya deja consecuencias graves en distintos países.
La Cumbre se realiza cuando las inundaciones en el sur de Asia, incendios forestales en Norteamérica y calor récord en Europa confirman lo que la ciencia lleva años advirtiendo: el cambio climático avanza más rápido que las acciones políticas.
En su intervención, el presidente de China, Xi Jinping, anunció que su país reducirá entre un 7 y un 10% sus emisiones para 2035, reafirmando su compromiso con la acción climática. La postura contrastó con la del presidente estadounidense, Donald Trump, quien un día antes, en la Asamblea General, calificó el cambio climático como “la mayor estafa jamás perpetrada” y rechazó los esfuerzos internacionales para frenarlo.
Avances concretos para la COP30
Desde Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva instó a llegar con avances concretos a la COP30, que se celebrará en 2025 en su país.
“Nadie está a salvo de los efectos del cambio climático. Los muros en las fronteras no detendrán las sequías o las tormentas. Ningún país está por encima de otro”, señaló da Silva.
Subrayó que presentar las medidas que están tomando para combatir el cambio climático -en el argot burocrático Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC)- es una obligación y no una opción.
El presidente de Chile, Gabriel Boric, llamó a actualizar las metas climáticas y advirtió contra las voces negacionistas.
“Quienes con poder afirman que no hay crisis climática le están traspasando ese costo a los países más pobres. Frente a eso, todos los miembros de Naciones Unidas debiéramos rebelarnos”, dijo Boric.
Defendió una transición “acelerada y justa”, criticó el aumento del gasto militar y se refirió a objetivos de su país como el cierre de centrales a carbón en 2035 y la meta de carbono-neutralidad en 2050.

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, se refirió a los incendios que arrasaron cerca de 400.000 hectáreas este verano en su país, el más cálido desde que existen registros.
“La emergencia climática avanza y la ambición para afrontarla retrocede. Y esto es inaceptable”, afirmó.
Sánchez anunció que España y la Unión Europea trabajan en una reducción del 90% de emisiones para 2040 y planteó tres ejes prioritarios: reforzar la financiación internacional, combatir la desinformación -con la adhesión de España a la Iniciativa Global para la Integridad de la Información- y mejorar la prevención ante fenómenos extremos.
Inversiones en renovables
El Secretario General de la ONU, António Guterres, recordó que aún es posible limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °C, siempre que se aceleren las medidas. Destacó que, en 2024, a pesar de las distorsiones del mercado provocadas por los subsidios, las inversiones en energías renovables duplicaron a las destinadas a combustibles fósiles, pero reclamó planes más ambiciosos hacia 2035.
Lo limpio es competitivo y la economía lo respalda: la energía limpia no solo es esencial para combatir el cambio climático, sino que también impulsa empleos, crecimiento y desarrollo sostenible.
«Ahora, necesitamos nuevos planes para 2035 que vayan mucho más lejos y más rápido», aseveró António Guterres.
Acciones concretas
Los países firmantes del Acuerdo de París deben presentar medidas nuevas o actualizadas que reflejen «acción audaz para la próxima década».
António Guterres ha sido contundente: los compromisos actuales son insuficientes y solo una minoría de países tiene planes vigentes para 2025. Según ONU Cambio Climático, las propuestas actuales apenas reducirían las emisiones un 2,6% para 2030 respecto a 2019, lejos del 43% necesario para limitar el calentamiento a 1,5°C.
¿Por qué ahora?
La urgencia viene marcada por datos científicos y realidades políticas. 2024 fue el año más caluroso registrado, con 1,6°C sobre niveles preindustriales. Mientras, el escenario político se fragmenta: Estados Unidos, uno de los mayores emisores históricos, abandonó el Acuerdo de París en 2025, dejando dudas sobre la financiación climática prometida a países en desarrollo.
Pese a todo, hay señales positivas: la inversión en energías limpias alcanzó los dos billones de dólares en 2024, superando por primera vez a los combustibles fósiles, e iniciativas como el Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles ganan apoyo. La Cumbre pondrá a prueba si estos avances pueden consolidarse.
Supervivencia, no oportunidad
Para la ONU, la Cumbre es clave para reconstruir la confianza en el multilateralismo y demostrar que la acción climática genera beneficios económicos y sociales. Pero para comunidades afectadas por inundaciones en Pakistán e India o sequías en el Cuerno de África, no se trata de oportunidades, sino de supervivencia. La brecha entre impacto y respuesta nunca ha sido tan evidente.
La Cumbre de septiembre no sustituye a la COP30, pero puede ser igual de decisiva si logra compromisos audaces, financiación creíble y una dirección clara sobre combustibles fósiles. La ONU considera que el Acuerdo de París está en juego.
Los temas
- Mitigación: estrategias para reducir gradualmente los combustibles fósiles y acelerar el despliegue de energías renovables.
- Adaptación: fortalecer la resiliencia ante inundaciones, sequías y olas de calor que ya afectan a comunidades en todo el mundo.
- Finanzas: escalar la financiación climática para naciones en desarrollo, asegurando que subvenciones, no solo préstamos, impulsen el apoyo.
- Integridad de la información: combatir la desinformación y mejorar la transparencia en torno a datos e informes climáticos.
- Otras áreas transversales: desde sistemas alimentarios hasta transiciones justas.
Foto principal: Octogésima Asamblea General de Naciones Unidas, presidida por Annalena Baerbock. Crédito: ONU Noticias
