DESAFÍOS. Existen profundas desigualdades. No sólo en el acceso, sino también de nivel de formación. Es urgente impulsar la inversión inteligente en el sector.
Tres de cada cuatro estudiantes de América Latina no alcanzan competencias básicas en matemáticas. La educación no está cumpliendo su rol de impulsar la movilidad y cohesión social. Existe un fuerte descalce entre la oferta y la demanda laboral. En la región, un joven del quintil más alto de ingresos tiene siete veces más probabilidades de acceder a la universidad que uno del quintil más bajo.
Estos son algunos de los problemas del acceso y formación en la educación superior, lo que demanda acciones urgentes. Lo primero, es entenderla como un bien público, un acto ético y colectivo. Además, es necesario avanzar hacia una inversión inteligente, que promueva un desarrollo social inclusivo y sostenible, en un momento histórico marcado por crisis ambientales, tecnológicas y sociales.
Bajo estas premisas se inauguró el VI Foro Internacional de Innovación Educativa (FIIE Unifranz 2025), organizado por la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, con la participación de más de 30 expertos nacionales e internacionales y representantes de organismos como la UNESCO, CEPAL y Siemens Stiftung.
Reimaginar la educación
Durante la apertura, la rectora de Universidad Franz Tamayo (Unifranz) y presidenta de la Asociación Nacional de Universidades Privadas de Bolivia (ANUP), Verónica Ágreda, llamó a reimaginar la educación como una herramienta para cuidar la vida y el planeta.
“Este foro no es solo un evento académico, es una plataforma de esperanza y acción compartida. Hoy, más que nunca, educar es proteger la vida, el agua y a quienes vendrán después”, expresó.
Ágreda sostuvo que esta edición del foro tiene como ejes estratégicos la cooperación internacional, las políticas públicas con impacto, la innovación pedagógica con propósito y la formación para la sostenibilidad. “Educar para la sostenibilidad ya no es una utopía futura, sino una urgencia presente”, afirmó.
Ágreda concluyó con un llamado contundente. “Queremos una educación que despierte conciencia, que forme humanidad y que actúe con responsabilidad. Nuestras instituciones deben dejar de ser fábricas de títulos y convertirse en territorios vivos de pensamiento crítico y acción con propósito”.
Innovación y ética
En la misma línea, Francesc Pedró, director del Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC), enfatizó la necesidad de repensar la innovación desde un enfoque ético y científico.
“La verdadera innovación educativa no puede separarse del rigor científico ni del compromiso genuino con la sostenibilidad”, aseveró.
Desde la perspectiva de la UNESCO, Pedró planteó una transformación estructural del sistema educativo. “Necesitamos profesionales que comprendan que cada decisión técnica debe evaluarse bajo el prisma de la sostenibilidad. De lo contrario, estaremos fallando a las generaciones que vienen detrás”.
Las cifras preocupan
Pedró mostró otros indicadores para reflejar las desigualdades. Por un lado, aún existe un “premio salarial” para quienes logran completar estudios universitarios: sus ingresos pueden duplicar los de alguien con secundaria completa. Por otro lado, solo la mitad de quienes ingresan a la universidad logran titularse en algún momento.
La región enfrenta una baja participación en carreras STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas), con solo un 23% de estudiantes en esas áreas. La cifra no solo es inferior a la de los países más desarrollados (más del 30%), sino que ha disminuido en los últimos 15 años.
Además, se mantiene una sobrerrepresentación de carreras como derecho y una fuerte segregación de género en campos científicos y tecnológicos. La presencia femenina continúa primando en las áreas de cuidado.
Cambio sistémico
Otra de las voces clave fue la de Daniela Trucco, oficial superior de asuntos sociales de la División de Desarrollo Social de la Comisión Económica para América latina y el Caribe (CEPAL), quien abordó la relación entre políticas educativas y desarrollo productivo sostenible.
“La educación no es solo un derecho humano, sino una palanca fundamental para avanzar hacia un desarrollo social inclusivo y sostenible”, afirmó Daniela Trucco.
Expuso los desafíos estructurales que enfrenta América Latina en materia de equidad educativa, especialmente en términos de aprendizaje. Según sus datos, la región arrastra una profunda crisis de calidad e inclusión que impacta directamente en las competencias fundamentales de las y los estudiantes.
“Tres de cada cuatro estudiantes no alcanzan las competencias básicas en matemáticas en América Latina, lo que representa un grave obstáculo para el desarrollo de competencias mínimas en las futuras generaciones”, advirtió Trucco.
Desde una mirada estructural, la experta advirtió que “la región enfrenta una crisis de modelo de desarrollo expresada en bajo crecimiento económico, alta desigualdad y débiles capacidades institucionales. La educación es el único camino para superar estas trampas”.
“La educación no solo genera retorno y beneficio individual, también los tiene sociales. Esto se refleja en economías más productivas e innovadoras, y sociedades más democráticas y con mayor conciencia social y medioambiental”, afirmó Trucco.

Territorio STEM+
Durante la primera jornada del foro, se desarrollaron ponencias y paneles de alto nivel. Entre ellas, destacaron las conferencias sobre educación STEM+ con impacto social, la presentación oficial de la Red STEM+ Latinoamérica, y la declaratoria de Santa Cruz como territorio STEM+, liderada por Unifranz junto a Siemens Stiftung.
En paralelo, se abordaron los desafíos de la evaluación de la calidad educativa desde la perspectiva de organismos de acreditación de Bolivia, Ecuador y Costa Rica. Expertos compartieron experiencias sobre cómo garantizar modelos de evaluación más flexibles, innovadores y adaptados a los contextos regionales.
Por la tarde, se presentaron metodologías pedagógicas disruptivas, como el enfoque PAES+ y las experiencias del Proyecto Zero de la Universidad de Harvard, así como ponencias sobre innovación docente y liderazgo transformacional en educación.

Segunda jornada
La segunda jornada estará marcada por la transformación digital y el impacto de las tecnologías emergentes en la educación superior. También se analizarán las competencias del siglo XXI y empleabilidad, y los desafíos de la formación para el mercado laboral. Más adelante, el foro se enfocará en la importancia de las redes educativas para la cooperación internacional y las alianzas estratégicas para una educación global.
La jornada cerrará con un de candidatos presidenciales, quienes presentarán sus propuestas sobre el futuro de la educación y el trabajo en Bolivia hacia el 2030.
