MEDIO AMBIENTE. El fuego está en zonas de difícil acceso. En las últimas horas la región registró más de 1.500 focos de calor.
Santa Cruz hoy registra nueve incendios activos, dos de los cuales se están combatiendo. El primero es en la meseta de Caparuch, en el Parque Noel Kempff Mercado -que se inició el 5 de agosto-, y que, de acuerdo a datos de Sentinel, ya afectó más de 20.000 hectáreas; el segundo es en el Área Nacional de Manejo Integrado San Matías, que fue detectado el 13 de agosto, a unos 20 kilómetros de la comunidad de Palmarito, en el municipio de El Carmen Rivero Tórrez.
Ambos lugares están en zonas de difícil acceso, se requiere apoyo aéreo o equipos especiales, para apoyar el trabajo de guardaparques, bomberos forestales y efectivos militares. A nivel departamental, de acuerdo al sistema Centinela de la Gobernación, en las últimas 24 horas se registraron 1.586 focos de calor y en lo que va del mes se han registrado 14.985, mientras que la superficie afectada alcanza a 26.535,89 hectáreas.
Estos datos llegan en el Día Mundial de la Prevención de Incendios Forestales, que busca sensibilizar a la población sobre la importancia de proteger los bosques, áreas verdes y recursos naturales frente a este grave problema ambiental.
Pérdida irreparable
Los incendios forestales ocasionan pérdidas irreparables en la biodiversidad, afectan la calidad del aire, deterioran los suelos y ponen en riesgo la vida de las comunidades. En la mayoría de los casos, estos siniestros son provocados por la acción humana, por lo que su prevención depende del compromiso de todos.
El llamado es a prevenir. Por ejemplo, desde el Parque Nacional Kaa Iya, hoy recordaron que “cada árbol que arde, es vida e historia que perdemos”, por lo que recomendaron acciones básicas como no quemar basura, no dejar fogatas encendidas y denunciar las quemas ilegales.
El 2024 los incendios forestales afectaron más de 12,6 millones de hectáreas y Bolivia quedó con un triste título: el segundo lugar entre los países con más pérdida de bosque primario tropical. Una buena parte del fuego fue intencionado y la capacidad de respuesta no fue suficiente.

Apoyo necesario
Aún hay que recorrer un largo camino, pero la emergencia de 2024 movilizó a la sociedad y a diferentes sectores, pero aún los recursos son insuficientes y el mayor desafío es dotar de recursos y condiciones de trabajo a quienes deben combatir el fuego en primera línea, especialmente los guardaparques y bomberos voluntarios.
En las últimas semanas, también se registraron incendios en la Reserva Biológica de Sama, en Tarija, y en el Parque Nacional Carrasco, en Cochabamba. Esta es la época más crítica del año, con la vegetación seca y fuertes vientos, aunque en 2025 las lluvias se prolongaron y eso marcó una mejoría con relación a 2024.
Es importante priorizar la prevención en los próximos meses, donde uno de los elementos centrales es entregar equipos de combate rápido en las áreas protegidas, así como coordinar con las comunidades indígenas. Además, se deben hacer cumplir resoluciones como la que protege al jaguar y su hábitat, y que ordena a las autoridades tomar acciones para evitar los incendios forestales.
