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Brasil lidera un fondo para compensar a los países que protejan sus bosques

La selva amazónica, que cubre gran parte del noroeste de Brasil y se extiende a otros países sudamericanos, es la mayor selva tropical del mundo. Foto: © CIAT/Neil Palmer

CONSERVACIÓN. El objetivo es frenar la deforestación y dar mayor valor a los bosques vivos. El lanzamiento se dio en el marco de la cumbre climática de la ONU.

Cada minuto en la selva amazónica desaparece el equivalente a 6,3 canchas de fútbol; la Amazonía se acerca peligrosamente a un puto de no retorno, de acuerdo a una estimación de WWF. Una evidencia de que los bosques tropicales, aliados vitales en la lucha contra la crisis climática, están desapareciendo a un ritmo alarmante.

Con el objetivo de revertir esta tendencia, Brasil lanzó este jueves una nueva iniciativa en la cumbre de líderes mundiales celebrada en Belém, puerta de entrada a la Amazonía. La propuesta se registró en el marco de la COP30, la cumbre climática de la ONU diseñada para colocar la protección de los bosques en el centro de la acción climática global.

Conocido como el Fondo de los Bosques Tropicales para Siempre, este instrumento recompensará a los países que logren detener la deforestación. Con el propósito de que los bosques tengan mayor valor vivos que deforestados, podría canalizar hasta 4.000 millones de dólares anuales a 74 países.

Hasta el momento, cinco países con bosques tropicales se han unido: Colombia, Ghana, la República Democrática del Congo, Indonesia y Malasia.

Vitales para la estabilidad climática

“Los bosques tropicales dan vida a nuestro planeta. Sin embargo, siguen sufriendo una constante amenaza, siendo tratados como una fuente de ganancias a corto plazo, no como un valor a largo plazo”, declaró el secretario general de la ONU, António Guterres, subrayando la urgencia de la puesta en marcha del programa, que consideró “una declaración de solidaridad y esperanza”.

Según este fondo, los países que conserven sus bosques recibirán cuatro dólares por hectárea al año, ajustados según el desempeño verificado mediante monitoreo satelital.

Un total de 74 países son aptos, albergando en conjunto más de mil millones de hectáreas de bosques tropicales y subtropicales. Las áreas prioritarias incluyen la Amazonía, la Mata Atlántica, la Cuenca del Congo, la región del Mekong y la isla de Borneo en el sureste asiático.

Un pescador trabajando en los bosques del norte de Tailandia. Foto: © UNU-EHS/Molly Ferrill

Apoyo a las comunidades locales

“El Fondo de Bosques Tropicales para Siempre es un mecanismo audaz para que los bosques en pie sean más valiosos que las tierras deforestadas, alineando la conservación con la oportunidad y la solidaridad con la prosperidad compartida”, afirmó Guterres, añadiendo que “los bosques tropicales son vitales para la estabilidad climática”.

“Juntos podemos garantizar que los bosques tropicales perduren para siempre, como pilares vivos de la estabilidad climática, la biodiversidad, la resiliencia y la paz”, subrayó.

Durante la semana de alto nivel de la Asamblea General de la ONU, celebrada en septiembre pasado, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció la inversión inicial en el fondo de mil millones de dólares.

En declaraciones a Noticias ONU, la directora ejecutiva de la COP30, Ana Toni, confirmó que el 20% de los pagos de cada país se destinaría directamente a las comunidades locales, reforzando así el enfoque en los pueblos indígenas y otras personas que protegen los bosques en sus comunidades y más allá de ellas.

“Esto demuestra la determinación del gobierno brasileño no solo de preservar los bosques, sino también de recompensar a quienes los protegen, con especial atención a los pueblos indígenas”.

Coalición internacional

La creación del fondo comenzó en la COP28 de Dubai en 2023 y culminó con su lanzamiento oficial en la COP30.

Entre los países inversionistas potenciales se encuentran Alemania, Emiratos Árabes, Francia, Noruega y el Reino Unido, contribuyendo a un mecanismo de inversión mixta donde los dividendos se comparten entre los inversionistas y los países con bosques.

Se espera que los gobiernos inversionistas aporten 25.000 millones de dólares en los próximos años, movilizando más de 100.000 millones de dólares de fuentes privadas. Brasil estima que el fondo podría generar alrededor de 4000 millones de dólares anuales, casi el triple del financiamiento en condiciones favorables actualmente disponible para la protección de los bosques.

Sin embargo, el financiamiento forestal mundial sigue siendo insuficiente.

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la inversión anual debe aumentar de 84.000 millones de dólares en 2023 a 300.000 millones de dólares en 2030 y a 498.000 millones de dólares en 2050, lo que deja un déficit anual de 216.000 millones de dólares.

¿Por qué es importante?

Al vincular las recompensas financieras a la conservación de los bosques, el Fondo busca transformar los esfuerzos mundiales para abordar el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

Esta iniciativa también marca un cambio hacia un financiamiento justo, inclusivo y predecible, garantizando que el apoyo llegue a quienes protegen los bosques con su trabajo, su dedicación y su patrimonio.

La COP30 se extenderá hasta el 21 de noviembre. La conferencia reúne a líderes mundiales, negociadores y partes interesadas para acelerar la acción climática, con especial atención este año a los bosques tropicales, el financiamiento y las soluciones basadas en la naturaleza.

Fuente: ONU Noticias

Foto principal: La selva amazónica, que cubre gran parte del noroeste de Brasil y se extiende a otros países sudamericanos, es la mayor selva tropical del mundo. Foto: © CIAT/Neil Palmer

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