MEDIO AMBIENTE. Las concentraciones de gases de efecto invernadero siguen en niveles sin precedentes, los glaciares y el hielo marino continúan su rápido retroceso y los fenómenos meteorológicos extremos provocan daños crecientes.
La alarmante racha de temperaturas excepcionales continuó en 2025, que se perfila como el segundo o tercer año más cálido jamás registrado, según la Actualización sobre el Estado del Clima Mundial de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
La tendencia al calentamiento extremo continúa sin pausa. 2025 se perfila como uno de los más cálidos jamás registrados, coronando más de una década de altas e inéditas temperaturas. Esto ratifica que los objetivos climáticos globales están en riesgo. “Actuar ahora no es una opción, es una necesidad urgente”, aseguró la agencia de la ONU.
La alerta la dio este jueves la Organización Meteorológica Mundial (OMM), al confirmar que las concentraciones de gases de efecto invernadero siguen en niveles sin precedentes, los glaciares y el hielo marino continúan su rápido retroceso y los fenómenos meteorológicos extremos provocan daños crecientes en todo el planeta.
«La alarmante racha de temperaturas excepcionales continuó en 2025, que se perfila como el segundo o tercer año más cálido jamás registrado«, advirtió la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en una actualización sobre el estado del clima global, publicada antes de la cumbre climática COP30 de la ONU en Brasil.
Suben las temperaturas
El informe señala que cada uno de los últimos once años -de 2015 a 2025- se encuentra entre los once más cálidos jamás registrados, y los tres últimos ocupan los primeros lugares. Entre enero y agosto de 2025, la temperatura media mundial cercana a la superficie fue 1,42°C, unos 0,12°C por encima del promedio preindustrial.
Las concentraciones de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso alcanzaron en 2024 sus valores más altos en la historia moderna, y las mediciones preliminares de 2025 indican que siguen aumentando. El CO₂, por ejemplo, se incrementó un 53%.
El contenido calorífico de los océanos también marcó récords, superando los valores de 2024. Más del 90% del exceso de energía atrapada por los gases de efecto invernadero se acumula en el mar, dando lugar a olas de calor marinas, pérdida de oxígeno y alteraciones ecológicas severas.
Por su parte, el hielo polar registra mínimos históricos: la extensión invernal del Ártico fue la más baja desde que existen observaciones satelitales, y la Antártida alcanzó valores mínimos y máximos de extensión entre los más reducidos registrados. Los glaciares perdieron masa por tercer año consecutivo.
El nivel medio del mar ha acelerado su ascenso: de 2,1 mm por año en la década de 1990 a 4,1 mm en el último decenio, impulsado por el derretimiento de los glaciares y la expansión térmica del agua.
Eventos extremos devastadores
La OMM también advirtió de un año de extremos climáticos devastadores: inundaciones en África y Asia, incendios forestales severos en Europa y Norteamérica, olas de calor letales y ciclones tropicales de gran impacto económico y humano.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, subrayó que esta prolongada racha de temperaturas récord, unida a la concentración récord de gases de efecto invernadero, deja claro que será “prácticamente imposible” limitar el calentamiento a 1,5°C para fin de siglo sin sobrepasar temporalmente ese umbral.
En tanto, el secretario general de la ONU, António Guterres, recordó que cada año que se exceda ese límite implicará golpes a las economías, aumento de la desigualdad y daños irreversibles.
Los sistemas de alerta son insuficientes
Una nota de positiva de la publicación es que la cobertura de sistemas de alerta temprana ha mejorado, pasando de 56 países en 2015 a 119 en 2024. Sin embargo, el 40% de los países aún carece de estos sistemas básicos para proteger a la población.
Además, casi dos tercios de los servicios meteorológicos nacionales ofrecen hoy algún tipo de servicio climático, frente a apenas un 35% hace cinco años. Si se mantiene este ritmo, más del 90% de los países podría contar con ellos para 2027.
La OMM subrayó que 2025 vuelve a romper récords de calor y pone en riesgo los objetivos climáticos globales, aunque matizó que aún no se ha perdido definitivamente el umbral de 1, °C.
