SOCIEDAD. Los resultados son esenciales para diseñar políticas públicas que respondan a los problemas del territorio y promuevan una convivencia armónica.
Gobernanza e inclusión son dos de los desafíos para avanzar en cohesión social en la Región Metropolitana de Santa Cruz, pero también ofrece fortalezas. Estas son parte de las conclusiones del taller de validación de Diagnóstico Integral de Cohesión Social y sus Determinantes, que reunió a representantes del ámbito público, privado, académico y de la sociedad civil.
Este espacio de diálogo inclusivo y participativo, permitió socializar los principales hallazgos del estudio, recibir retroalimentación y validar colectivamente los resultados.
“Este diagnóstico es una herramienta clave para diseñar políticas públicas que respondan a las realidades del territorio y promuevan una convivencia más armónica entre todos los sectores de la sociedad”, aseguró Fernando Aramayo, jefe de la Unidad de Políticas Económicas, Estrategia e Innovación del PNUD en Bolivia.
El diagnóstico representa un hito en la generación de evidencia para el diseño de políticas públicas inclusivas en Bolivia. Al combinar metodologías cualitativas y cuantitativas, el estudio permite comprender con mayor profundidad los factores que afectan la cohesión social en territorios estratégicos como Santa Cruz, y ofrece insumos concretos para fortalecer la gobernanza, la inclusión y el sentido de pertenencia en contextos de alta diversidad y polarización.
Cohesión real
El PNUD apuesta por una cohesión social más allá de un concepto estático, y propone un proceso de construcción colectivo, que demanda voluntades y alianzas entre instituciones públicas, sociedad civil y otros actores en la aspiración de atender los desafíos actuales de la agenda de desarrollo y hacer realidad sociedades más inclusivas y justas que, además de “no dejar a nadie atrás”, eviten retrocesos en el bienestar social.
Mejorar la cohesión social implica fortalecer lazos de confianza, garantizar la inclusión y fomentar la participación de todos, de acuerdo al organismo internacional.
Durante el taller, se presentaron los resultados del Índice de Cohesión Social 2024, que evidencian desafíos importantes en dimensiones como gobernanza e inclusión social. Asimismo, se esbozaron líneas de acción orientadas al diseño de políticas públicas que contribuyan a superar los déficits identificados.
La actividad forma parte del proyecto “Fortaleciendo la cohesión social en la Región Metropolitana de Santa Cruz desde la gobernanza plural e inclusiva”, financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) e implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Centro de Formación de la Cooperación Española en Santa Cruz de la Sierra.
Antecedentes
Según datos de PNUD y AECID del 2020, países como Uruguay (60 %) y Costa Rica (55 %) lideran los niveles de cohesión social en América Latina, mientras que Bolivia se sitúa en un nivel medio-bajo (24,4 %). El análisis realizado de forma específica para Bolivia revela riesgos comunes como la desconfianza en las instituciones, la fragmentación social, la exclusión digital y financiera, así como la inseguridad ciudadana y la precariedad laboral, de acuerdo a resultados emergentes de la Encuesta de Cohesión Social realizada en el 2022 por PNUD Bolivia.
En una reunión realizada a fines de agosto, se informó que en Santa Cruz, los estudios del PNUD identificaron que el 57 % de la población no confía en la democracia, el 50 % no confía en las instituciones, y el 69 % no participa en actividades comunitarias. Estos datos, entre otros, evidencian déficits en la participación ciudadana, la gobernanza y el sentido de pertenencia.
Iniciativas para fortalecerla
Ante este panorama, el PNUD impulsa estrategias innovadoras en Santa Cruz, en el marco de la Agenda 2030:
- Plan 3000: Plataforma de gobernanza juvenil de la cohesión social, que promueve el diálogo intercultural, la prevención/transformación de conflictos y el fortalecimiento de una identidad compartida en barrios en situación de vulnerabilidad.
- Modelo sanitario resiliente: Hoja de ruta para actualizar el sistema de salud, promoviendo la participación de actores públicos y de la sociedad civil, en la definición de soluciones inclusivas y sostenibles, que permitan un modelo sanitario acorde a los desafíos y oportunidades actuales.
Estas intervenciones buscan fortalecer el liderazgo juvenil, generar consensos basados en evidencia, con y entre las autoridades locales y actores sociales y reducir las brechas de confianza y exclusión que muchas veces obstaculizan la cohesión social y, por tanto, limitan el ejercicio efectivo de derechos.
