SOLIDARIDAD. Unicef, junto a otras instituciones, impulsan la cruzada. La meta es de Bs. 2,5 millones. Salud, educación y protección de la violencia, son prioridades.
El 47% de las niñas y niños bolivianos viven en situación de pobreza; la cifra alcanza al 67% cuando se trata de niños indígenas en zonas rurales. Unos números que reflean La niñez en Bolivia continúa enfrentando graves vulnerabilidades que ponen en riesgo su presente y su futuro. El 47% de las niñas y niños del país vive en situación de pobreza, cifra que se eleva al 63% entre la niñez indígena en zonas rurales.
“Una niña viviendo en una zona rural, en una comunidad indígena y además con una discapacidad, es probablemente la persona más vulnerable del país”, señaló Gregor von Medeazza, representante adjunto de UNICEF en Bolivia.
Por ello, una vez más la organización -junto a diversos aliados- apela a la solidaridad en la Teletón “Tiempo de actuar”, que se realizará el domingo 21 de septiembre en la Expocruz 2025, y donde la meta es recaudar 2,5 millones de bolivianos.
Pese a los avances logrados junto a instituciones públicas, privadas y donantes individuales, las brechas siguen siendo alarmantes: miles de niñas y niños aún carecen de acceso a servicios básicos de salud, educación, nutrición y protección, reitera von Medeazza, agregando que periódicamente se revisan las estrategias para hacer foco en las zonas más necesitadas, pero “los recursos siguen siendo insuficientes para cubrir la magnitud de los desafíos”,
Por ello, este fin de semana es la oportunidad de sumarse al grupo de héroes y heroínas que aportan para brindar oportunidad a miles de niños y adolescentes.
Logros gracias a la solidaridad
En 2024, la Teletón recaudó 2,1 millones de bolivianos, que permitieron implementar acciones concretas. Por ejemplo, más de 2000 niñas y niños menores de 6 años con discapacidad accedieron a servicios de salud y rehabilitación; 1,7 millones de niñas y niños recibieron suplementación con vitamina A, vital para fortalecer su sistema inmunológico; 150.000 fueron vacunados, ayudando a frenar la caída en las coberturas que dejó la pandemia; 30 centros de salud infantil fueron equipados con cadena de frío y fortalecidos como espacios amigables para la niñez y las madres; y 25.000 madres y padres fueron capacitados en cuidado y crianza positiva, fomentando una participación más activa de los padres en la vida de sus hijos.
Cada una de estas acciones se definió tras un análisis riguroso de la situación de la niñez en Bolivia, para focalizar los fondos en las poblaciones y territorios donde las brechas son más críticas.
Recursos limitados
La solidaridad de la población es fundamental para avanzar, pero estos y otros recursos, son insuficientes frente a la magnitud de los problemas. Los 2,1 millones de bolivianos recaudados en 2024 dieron un alivio, pero hoy es necesario actuar para revertir el preocupante rezago en la vacunación, que ya se ha dejado en evidencia el riesgo de rebrotes de enfermedades, como sucedió en los últimos con el sarampión.
Además, la pobreza infantil golpea a casi la mitad de la niñez y limita su acceso a salud, educación y una nutrición adecuada, mientras persisten las brechas urbano-rurales, afectando principalmente a las comunidades más alejadas.
Hoy el 70% de la población están en las ciudades y esto también se refleja en la población de menores. Así como en el área rural, en las zonas periurbanas, las carencias son muchas. “Mientras más recursos tengamos, más niñas y niños podremos alcanzar. Hoy todavía hay demasiados que quedan fuera del alcance de la atención que merecen”, subrayó el representante de Unicef.
Acciones urgentes
El afán es no dejar a nadie atrás, como marca la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidos. Los datos del último censo permitieron confirmar las principales necesidades de la niñez boliviana y se identificaron 33 municipios en situación más crítica, aunque las carencias están en todos.
Junto a las carencias reiteradas, como son el acceso a salud y educación, también es preciso atender las coyunturales. Los incendios forestales de 2024 marcaron la urgencia de atender a diferentes regiones, especialmente en el oriente. Las fronteras también demandan atención, como en el caso de Pisiga y Desaguadero, donde la niñez migrante -sola o acompañada- requiere atención ante la vulnerabilidad que vive.
Los niños, niñas y adolescentes representan cerca del 40% de la población y requieren atención urgente en protección social, fin de la violencia y acceso a educación y salud de calidad.
“Esta población, esencial para el presente y futuro de cualquier país, es la que tiene menos oportunidades para que sus necesidades sean escuchadas en la formulación de políticas públicas”, señaló hace poco Unicef, al demandar que los candidatos presidenciales asuman una esta agenda urgente con la niñez.
Una jornada para ayudar
Este domingo, junto con disfrutar de un show que tendrá a artistas como Américo, Luis Vega y Lu de la Tower, la población podrá sumarse con su aporte para ayudar a la niñez boliviana, a través del siguiente link: https://help.unicef.org/lac/bolivia/teleton?123
Además, habitualmente podrán encontrar al equipo de captadores de Unicef, que recorre calles, supermercados y malls de todo Bolivia, debidamente identificado.
