TURISMO. Durante diez días, el Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana dinamiza hoteles, activa ferias, moviliza rutas turísticas y convierte a los pueblos misionales en un circuito económico y cultural de alcance global.
Karina Vargas Alba
La Chiquitanía está revolucionada. Por estos días, la música suena en las iglesias, las escuelas de música e, incluso, en las plazas. Decenas de músicos y cantantes afinan los últimos detalles para sus conciertos. Pero no son los únicos, en los hoteles, alojamientos, restaurantes y centros artesanales, la efervescencia es la misma.
Es el otro impacto del Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana, que este año llega a su decimoquinta versión y que genera un gran movimiento turístico en la zona, con el consiguiente impacto económico.
Así como las orquestas, el sector hotelero se prepara desde hace meses. En el San Xavier Quinta Eco Resort, recibieron las primeras reservas hace ocho meses y, a menos de una semana del inicio del evento, prácticamente tienen todas sus habitaciones comprometidas al igual que otros establecimientos de la zona.
Cada día llegarán entre 300 y 400 turistas, los que seguirán viaje hacia otras sedes, luego de disfrutar los dos conciertos programados para cada jornada en la iglesia de esa población. “El movimiento es bien grande. Estamos casi llenos todos los días y algunos hoteles ya no tienen disponibilidad”, explica Carlos Justiniano, presidente de la Cámara Hotelera de San Javier.
Sumando atractivos
Esto genera una demanda inusual en la zona y, por consiguiente, más servicios, lo que impacta fundamentalmente en el sector gastronómico. San Javier es, para muchos, la puerta de entrada al festival y a las Misiones, otros comienzan el recorrido desde San José de Chiquitos.
“Llegan, hacen el tour misional, visitan el pueblo, los museos, van al concierto y al día siguiente salen al siguiente destino”, explica Justiniano. El tiempo es limitado, pero aun así se activan experiencias complementarias y “algunos alcanzan a ir a Aguas Calientes, otros hacen la Ruta del Queso o toman la tradicional ambrosía temprano, antes de seguir el viaje”, agrega.
Además, durante los 10 días del festival, habrá actividades pensadas especialmente en los visitantes. Al finalizar los conciertos, cada noche se realizará un festival intercultural de danza y folclore, organizado por la Alcaldía de San Javier y con la participación de los colegios. Será en el atrio de la iglesia, al frente de la plaza, donde cada jornada se realizará una feria artesanal para ofrecer diversos productos propios de la zona, como los tejidos en sus diversas versiones y los tallados, además de algunos alimentos típicos.

La imagen positiva que exporta Bolivia
Los operadores turísticos también destacan el impacto del Festival más allá de la música. Nelson Pacheco es propietario de Natura Tours y un entusiasta promotor del legado chiquitano, que desde hace meses está trabajando para recibir a turistas del exterior, sumando diversos servicios y visibilizando también a decenas de emprendedores.
Junto con las ferias artesanales, Pacheco destaca la propuesta de cada población. A la Ruta del Queso, mencionada por Justiniano, suma la Ruta del Pan en San Javier. En Concepción la oferta es “una mezcla de cultura y tradiciones que involucra a comunidades y servicios turísticos del área urbana”.
Siguiendo el viaje, “en San Ignacio de Velasco, que es la capital de la moda chiquitana, se vienen preparando para ofrecer lo mejor en artesanía y vestimenta. En San José de Chiquitos, los restaurantes van a estar con bastante oferta gastronómica y los visitantes podrán visitar las pascanas que rescatan diversas tradiciones de la zona. También Roboré, Santiago de Chiquitos y Santa Ana de Velasco, se están preparando para mostrar lo mejor de sus atractivos turísticos”
Todos en “modo festival”
Natura Tours es una de las cuatro operadoras que atenderán grupos a partir de esta semana y Pacheco afirma que “se prevé tener una presencia inusitada de turistas” y aunque la jornada electoral marcará el primer domingo del encuentro musical, se están tomando previsiones para que no afecten los desplazamientos y conciertos.
Los turistas llegan principalmente de Europa. Pacheco ya tiene comprometidos sus servicios para visitantes de Chile, Brasil y España, los que hicieron sus primeras consultas en septiembre de 2025 y él está “en modo festival” desde hace más de un mes, porque “necesitamos que los turistas se lleven la mejor imagen del país y de este festival, que es el mejor del mundo en su género”.

San José de Chiquitos tendrá 15 conciertos entre el 17 y 26 de abril. “Para nosotros es más que un festival, es el espacio para mostrar nuestra identidad cultural, a nuestros ancestros y nuestra cultura viva”, afirma Rosario Santos, responsable de Desarrollo Humano del municipio.
Durante esos días se realizarán ferias, desfiles, procesiones y celebraciones religiosas. en las que participan artesanos, el cabildo indígena y la comunidad. “Se activarán todos los puntos turísticos, los museos estarán abiertos y las artesanas van a mostrar sus trabajos en la plaza”, mientras las “pascanas” que forman parte de la Ruta SaboreArte también estarán mostrando los procesos de tallado, hilado y elaboración de alimentos tradicionales, como el somó, el pan de arroz o maté ahumado.

Además, la fiesta patronal del pueblo es el 1 de Mayo, así que los turistas también podrán participar de los preparativos, que incluyen la novena y procesiones.
El impacto económico
Una encuesta realizada por el Instituto Cruceño de Estadística (ICE) en 2024, durante el festival anterior, evidenció que el gasto promedio del turista extranjero supera los 500 dólares en los días de festival, con niveles aún más altos entre los visitantes de Norteamérica. El estudio también evidencia la diversidad de procedencia: el 46% de los asistentes llega desde Sudamérica, el 28,6% desde Europa y el 25,4% desde Norteamérica, lo que confirma el posicionamiento global del evento.
Este flujo se traduce en una cadena de valor activa, donde el transporte concentra el mayor porcentaje del gasto, seguido por alojamiento y alimentación, beneficiando directamente a hoteles, restaurantes, operadores turísticos y servicios locales en cada municipio donde se realizan los conciertos.
Esto refleja otros de los principales impactos de la cita que arranca el próximo viernes. Mientras en las iglesias resuenan algunas de las miles de partituras rescatadas en el Archivo Misional, en los pueblos, las tradiciones y costumbres se convierten en protagonistas de una vitrina que se proyecta al mundo.
De esta forma, el Festival Misiones de Chiquitos confirma su valor como una plataforma de desarrollo territorial: un espacio donde cultura, turismo y economía se articulan para generar ingresos, fortalecer identidad y posicionar a la región en el mapa global.
En la Chiquitanía, durante estos días, la música no solo se escucha: se traduce en movimiento, en trabajo y en una oportunidad concreta de mostrar que el patrimonio, cuando se activa desde el territorio, también puede ser motor y constructor de futuro.
Foto principal: San Javier no sólo tendrá música barroca. Al finalizar los conciertos, habrá un festival de música y danzas para mostrar otra parte de su cultura y tradiciones. Foto: Nelson Pacheco
A través de este enlace puede acceder a la programación del festival.
