MEDIO AMBIENTE. En 40 años, se redujo en un 99% la producción y el consumo de sustancias controladas que la agotan. Disminuyen los riesgos para la salud.
La capa de ozono protectora de la Tierra se está recuperando. En 2024 el agujero antártico fue de menor tamaño que en años previos, y continúa su evolución positiva de cara a una total regeneración hacia 2066, indicó este martes la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
En su informe anual sobre este tema, que se publica en el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, la agencia indicó que el agujero antártico, que aparece cada primavera austral, alcanzó el pasado año su nivel máximo el 29 de septiembre, cuando se observó un déficit de 46,1 millones de toneladas.
La cifra es menor tanto a la media de 1990-2020 como a las registradas en 2020 y 2023, cuando el déficit de masa de ozono llegó a superar las 50.000 toneladas. Esto marca buenas noticias científicas para la salud de las personas y del planeta.
El Boletín de Ozono de la OMM informó que el bajo nivel de agotamiento del ozono observado en 2024 se debió en parte a factores atmosféricos naturales que impulsan fluctuaciones interanuales. Sin embargo, la tendencia positiva a largo plazo refleja el éxito de la acción internacional concertada.
Tendencia positiva
“Le siguió una recuperación relativamente rápida una vez ese nivel máximo fue alcanzado”, indicó el informe de la agencia meteorológica de Naciones Unidas, en el que también se destacó que la cobertura de ozono a nivel general en el planeta fue más alta que en mediciones anteriores.
“La tendencia positiva a largo plazo refleja el éxito de la acción internacional coordinada”, subrayó la OMM, que este año celebra los 40 de la firma de la Convención de Viena, en la que se reconoció el creciente problema de la disminución de la capa de ozono.
Aquel consenso internacional llevó a promulgar dos años después el Protocolo de Montreal para prohibir las sustancias que contribuían a ello, tales como los clorofluorocarbonos (CFC) e hidroclorofluorocarbonos (HCFC), usados en refrigeración, aparatos de aire acondicionado o en extinción de incendios.
Ya a mediados de los años 70 los científicos advirtieron que esas sustancias estaban reduciendo los niveles en la atmósfera de ozono, necesario para protegerse de los rayos UV del Sol, que en exceso pueden causar cáncer de piel, problemas de vista y daños al ecosistema.
La capa de ozono está ‘curándose’
Con motivo del 40º aniversario, el secretario general de la ONU, António Guterres, destacó este martes que los acuerdos de Viena y Montreal «fueron un hito en el multilateralismo». «Ahora que la capa de ozono está ‘curándose’, un logro así nos recuerda que cuando las naciones escuchan las advertencias de la ciencia, el progreso es posible«, añadió el máximo responsable de Naciones Unidas en alusión a los similares esfuerzos que se están intentando impulsar para la lucha contra el cambio climático.
Los niveles de ozono en la atmósfera regresarán a los niveles anteriores a la aparición del agujero antártico en 2066 en el Polo Sur, aunque la normalidad se recuperará algo antes en el Ártico (hacia 2045) y en el resto del mundo (2040), según cálculos publicados hace tres años.
Hasta la fecha, el Protocolo de Montreal ha permitido la eliminación gradual de más del 99 % de la producción y el consumo de sustancias controladas que agotan la capa de ozono, utilizadas en refrigeración, aire acondicionado, espumas contra incendios e incluso lacas para el cabello. Como resultado, la capa de ozono está en vías de recuperarse a los niveles de la década de 1980 para mediados de este siglo, lo que reducirá significativamente los riesgos de cáncer de piel, cataratas y daños al ecosistema debidos a la exposición excesiva a los rayos UV.
El tema del Día Mundial del Ozono es «De la ciencia a la acción mundial». Refleja el lema del 75.º aniversario de la OMM: «Ciencia para la acción». No es casualidad, afirmó la Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo.
La investigación científica de la OMM sobre la capa de ozono se remonta a décadas atrás. Se sustenta en la confianza, la colaboración internacional y el compromiso con el libre intercambio de datos, pilares fundamentales del acuerdo ambiental más exitoso del mundo, afirmó.

Objetivos de desarrollo sostenible
El Boletín de Ozono de la OMM es uno de un conjunto de productos publicados por el Programa de Vigilancia de la Atmósfera Global de la OMM para informar la formulación de políticas.
Los científicos dieron la alarma por primera vez en 1975, cuando la OMM emitió una declaración titulada “Modificación de la capa de ozono debido a las actividades humanas y algunas posibles consecuencias geofísicas”.
“A pesar del gran éxito del Protocolo de Montreal en las décadas intermedias, esta labor aún no ha concluido y sigue existiendo una necesidad esencial de que el mundo continúe con un cuidadoso monitoreo sistemático tanto del ozono estratosférico como de las sustancias que lo agotan y sus sustitutos”, dijo Matt Tully, Presidente del Grupo Asesor Científico de la OMM sobre Ozono y Radiación UV Solar.
La protección de la capa de ozono y, por ende, de la salud humana, ambiental y agrícola, ha permitido avances significativos hacia el logro de muchos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, incluidos el ODS 3 (Buena salud y bienestar), el ODS 13 (Acción por el clima), el ODS 2 (Hambre cero) y el ODS 15 (Vida de ecosistemas terrestres), afirmó.
