INNOVAHACK. Fueron los ganadores de la competencia y respondieron al desafío de Takenos. Más de 170 jóvenes participaron en la competencia de 48 horas.
Coffee Coders fue el equipo ganador del InnovaHack 2025 al responder al desafío de la empresa Takenos con la propuesta más sólida, creativa y técnicamente desarrollada del evento. Como todos los equipos, tuvieron que buscar soluciones para necesidades reales de empresas y organizaciones; en este caso, lograron desarrollar un prototipo para la empresa especializada en marketing de influencia.
Esto les permitió alcanzar el primer lugar de la competencia que duró 48 horas y que reunió a más de 170 jóvenes, organizados en 30 equipos. La maratón de innovación fue organizada por Santa Cruz Innova, en alianza con la UPSA y el Google Developer Group Santa Cruz, con el apoyo del programa EU-LAC Social Accelerator de la Unión Europea.
Coffee Coders presentó una solución que integra CRM, analítica avanzada, scraping inteligente, inteligencia artificial y procesos automatizados, logrando transformar la gestión manual de influencers -una tarea lenta, dispersa y difícil de escalar- en una plataforma centralizada, ágil y estratégica. Su enfoque combinó tecnología, pensamiento de marketing y una comprensión profunda del ecosistema digital actual.
Uno de los principales aportes del proyecto fue la capacidad de recolectar y analizar métricas clave de cada influencer, permitiendo a Takenos visualizar su rendimiento, medir el alcance real, optimizar inversiones y evaluar el impacto de cada campaña. Para la empresa, representó un antes y un después: una herramienta para ahorrar tiempo, reducir costos y tomar decisiones con datos reales.
Interrelación
Aunque algunos participantes se registraron en equipo, fue en el campus de la UPSA donde los grupos se cerraron y fortalecieron, combinando diversas especialidades y procedencias. Por ejemplo, el equipo ganador estuvo conformado por estudiantes provenientes de distintas ciudades del país. Un equipo diverso y multidisciplinario con un objetivo común: crear soluciones con aplicación real en el mercado.
El segundo lugar fue para el equipo Millers, que sobresalió por la calidad de su prototipo, la claridad de su modelo de negocio y una demostración sólida frente al jurado técnico. Además, cada organización retadora seleccionó al mejor equipo para resolver su desafío específico: Child Fund Bolivia, FOCUS; SwissContact / EMACRUZ, Horus; TotalPEC, Clics modernos; Takenos, Coffee Coders; Save the Children, Break Security; y MobiCorp, Emikers.

Rol clave
Desde Cainco expresaron que el InnovaHack volvió a demostrar el rol clave de Santa Cruz Innova en la promoción del talento joven y la creación de soluciones tecnológicas con impacto empresarial. La iniciativa se desarrolló bajo un modelo de innovación abierta que conectó a la empresa retadora con los equipos participantes, dinamizando la colaboración entre el sector productivo y la comunidad tecnológica.

Los integrantes del equipo ganador destacaron que el desafío no solo les permitió construir un prototipo robusto, sino también vivir una experiencia transformadora.
“Takenos tenía una gran oportunidad a la hora de recolectar información. Todo era muy manual y nosotros propusimos una plataforma que centraliza el trabajo, automatiza procesos y permite ver de forma clara el alcance de cada influencer. El análisis de datos fue clave para dar a la empresa una visión precisa del impacto de su marca”.
Además, el equipo quiere continuar trabajando juntos, pues la competencia les generó contactos y les abrió puertas. Su próximo objetivo es que el software que idearon, “resuelva problemas reales en empresas reales”.
El primer lugar recibió acceso directo al programa de preaceleración de Santa Cruz Innova, junto con incentivos económicos y becas para cursos de IA y programación. Además, fue reconocido con el premio al mayor impacto empresarial.
Durante la competencia, los participantes tuvieron que desarrollar soluciones tecnológicas, creativas y de alto impacto. Fueron 48 horas de intenso trabajo y muy pocas horas de sueño. La edad promedio fue de 22 años, con un 40% de mujeres y un 20% de participantes provenientes de otras ciudades, reflejando la diversidad, la energía y la proyección del talento joven boliviano.

