CAMBIO CLIMÁTICO. La temperatura media de los últimos tres años, superó el 1,5°C fijado como límite con relación a la era preindustrial. Y los tiempos se aceleran.
El termómetro mundial se mantiene desde hace tres años en niveles nunca vistos en la historia de la humanidad y, por primera vez, la temperatura media de los últimos tres años superó en más de 1,5°C el nivel preindustrial, señaló Copernicus en su informe anual.
Además, los últimos 11 años años han sido los 11 más cálidos registrados. En 2025 , la temperatura del aire sobre las áreas terrestres globales fue la segunda más cálida, mientras que la Antártida registró su temperatura anual más cálida registrada y el Ártico la segunda.
Los datos fueron publicados hoy por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM), que gestiona el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) y el Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS) en nombre de la Comisión Europea, en una jornada donde diferentes organizaciones involucradas en la vigilancia climática global -CEPMPM, NASA, NOAA, el Servicio Meteorológico del Reino Unido, Berkeley Earth y la Organización Meteorológica Mundial (OMM)- entregarán
Escenario complejo
La ONU, numerosos climatólogos y responsables políticos llevan desde el año pasado asumiendo públicamente que el planeta se encamina hacia un calentamiento duradero de 1,5 °C, el límite simbólico establecido por el Acuerdo de París de lucha contra el cambio climático hace una década.
Con tres años consecutivos a ese nivel, Copernicus considera probable que el rebasamiento permanente de ese límite se confirme «antes de que termine la década, es decir más de diez años antes de lo previsto».
Esta aceleración resulta aún más alarmante ya que coincide en un momento en que Estados Unidos -el segundo mayor emisor de gases de efecto invernadero- rompió con la cooperación climática internacional bajo Donald Trump y devolvió al petróleo un papel central en su política.
«El mundo se acerca rápidamente al límite de temperatura a largo plazo establecido por el Acuerdo de París. Estamos destinados a superarlo; la decisión que tenemos ahora es cómo gestionar mejor este inevitable sobrepaso y sus consecuencias para las sociedades y los sistemas naturales», expresó Carlo Buontempo, director del Servicio de Cambio Climático de Copernicus.

En 2025, según ERA5, la temperatura global del aire en la superficie superó en 1,47 °C el nivel preindustrial, tras alcanzar los 1,60 °C en 2024, el año más cálido registrado. Utilizando diversos métodos, se estima que el nivel actual de calentamiento global a largo plazo se sitúa en torno a 1,4 °C por encima del nivel preindustrial. Con base en el ritmo actual de calentamiento, el límite de 1,5 °C establecido en el Acuerdo de París para el calentamiento global a largo plazo podría alcanzarse a finales de esta década, más de una década antes de lo previsto según el ritmo de calentamiento en el momento de la firma del acuerdo.

Anomalías y valores extremos de la temperatura del aire en la superficie para 2025, 2023 y 2024. Las categorías de color se refieren a los percentiles de las distribuciones de temperatura para el período de referencia 1991-2020. Las categorías extremas («Más frío» y «Más cálido») se basan en las clasificaciones para el período 1979-2025. Fuente de los datos: ERA5. Crédito: C3S/ECMWF.
Las razones
Los últimos tres años, 2023-2025, fueron excepcionalmente cálidos por dos razones principales. La primera es la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera, derivada de las emisiones continuas y la reducción de la absorción de dióxido de carbono por los sumideros naturales. La segunda es que las temperaturas superficiales del mar alcanzaron niveles excepcionalmente altos en todo el océano, asociadas con el fenómeno de El Niño y otros factores de variabilidad oceánica, agravados por el cambio climático. Otros factores incluyen cambios en la cantidad de aerosoles y nubes bajas, así como variaciones en la circulación atmosférica.
«Europa y el mundo se encuentran en la década más cálida registrada y la inversión de la Comisión Europea en Copernicus sigue siendo crucial, para la adopción de decisiones informadas. Cada año y cada grado cuentan. La preparación y la prevención siguen siendo posibles, pero solo cuando la acción se basa en evidencia científica sólida», afirmó Florian Pappenberger, director general del CEPMPM.
Por su parte, Mauro Facchini, jefe de Observación de la Tierra en la Dirección General de Industria de Defensa y Espacio de la Comisión Europea, expresó que «superar la media trienal de 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales es un hito que ninguno de nosotros deseaba alcanzar, pero refuerza la importancia del liderazgo europeo en la vigilancia climática para fundamentar tanto la mitigación como la adaptación».

Impacto sobre la salud
En 2025, la mitad de la superficie terrestre mundial experimentó más días que el promedio con al menos un fuerte estrés térmico, definido como una sensación térmica de 32 °C o superior. El estrés térmico es reconocido por la OMS como la principal causa de muertes relacionadas con el clima a nivel mundial.
En áreas con condiciones secas y a menudo ventosas, las altas temperaturas también contribuyeron a la propagación e intensificación de incendios forestales excepcionales, que producen carbono, contaminantes atmosféricos tóxicos como partículas y ozono, que afecta la salud humana. Este fue el caso en partes de Europa, que experimentaron sus mayores emisiones totales anuales de incendios forestales , y América del Norte, según datos del CAMS. Estas emisiones degradaron significativamente la calidad del aire y tuvieron impactos potencialmente nocivos en la salud humana tanto a escala local como a mayor escala.
Los datos atmosféricos de 2025 presentan un panorama claro: la actividad humana sigue siendo el principal factor de las temperaturas excepcionales que se registran. Es necesario seguir monitoreando los gases de efecto invernadero, los aerosoles y otros indicadores atmosféricos para comprender los riesgos de las emisiones continuas y responder eficazmente, reforzando las sinergias entre la calidad del aire y las políticas climáticas.
«Los gases de efecto invernadero atmosféricos han aumentado de forma constante en los últimos 10 años. La atmósfera nos está enviando un mensaje, y debemos escucharlo», manifestó Laurence Rouil, director del Servicio de Monitoreo Atmosférico de Copernicus en el CEPMPM.
