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La lucha contra el VIH está en su peor momento en varias décadas

SALUD. Los recortes bruscos de financiación y el deterioro de la situación de los derechos humanos están perturbando los servicios de prevención y tratamiento en docenas de países.

el mundo podría retroceder décadas en la respuesta al VIH si no se actúa con urgencia, coincidieron en advertir que  sobre todo en la protección de niños, adolescentes y poblaciones clave en América Latina y el Caribe.

La ayuda internacional para la lucha contra el VIH ha caído drásticamente y, de acuerdo a as previsiones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la financiación externa para la salud podría reducirse entre un 30 % y un 40 % en 2025 en comparación con 2023. El impacto ha sido inmediato y grave, especialmente en los países de ingresos bajos y medios muy afectados por el VIH, donde .

Así lo señala el informe Overcoming Disruption, Transforming the AIDS Response (Superar las perturbaciones, transformar la respuesta al sida), de ONUSIDA, con motivo del Día Mundial del Sida 2025, advirtiendo que si no toman acciones urgentes, podrían producirse 3,3 millones de nuevas infecciones por el VIH entre 2025 y 2030.

Bajo el lema “Cero muertes por SIDA en el 2030”, la campaña del Día Mundial del Sida de este año busca generar conciencia sobre la enfermedad avanzada por VIH, visibilizar las historias detrás de los casos y motivar una respuesta colectiva, desde los gobiernos y los profesionales de la salud hasta la sociedad en su conjunto. El VIH Sida es una de las 30 enfermedades que se busca eliminar hasta 2030.

El riesgo en los niños

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) también advirtieron el riesgo de un gran retroceso. Si se mantienen los niveles actuales, se registrarían 1,9 millones de nuevas infecciones infantiles y 990.000 muertes de aquí a 2040. Pero si la cobertura de programas se reduce a la mitad, a esos números habría que sumar 1,1 millones de niños seropositivos y 820.000 muertos por causas relacionadas con el sida en el mismo periodo.

La desigualdad en el acceso a tratamientos es extrema: solo 55% de los niños con VIH reciben tratamiento antirretroviral, frente a 78% de los adultos. Esto deja a 620.000 niños sin tratamiento, expuestos a una enfermedad que hoy puede prevenirse y controlarse.

La región que concentra la mayor carga continúa siendo África subsahariana, pero América Latina y el Caribe también enfrentan desafíos críticos, especialmente en diagnóstico temprano y prevención entre adolescentes.

De pronto, no hay servicios

«Detrás de cada dato de este informe (de ONUSIDA) hay personas (…) bebés que no han podido someterse a pruebas de detección del VIH, mujeres jóvenes que se han visto privadas de apoyo para la prevención y comunidades que de repente se han quedado sin servicios ni atención. No podemos abandonarlas», afirmó Winnie Byanyima, directora ejecutiva de ONUSIDA, en una intervención en Ginebra.

«La crisis de financiación ha puesto de manifiesto la fragilidad de los avances que tanto nos ha costado conseguir», dijo Byanyima.

Antes de la crisis, las adolescentes y las mujeres jóvenes ya se veían gravemente afectadas: cada día se producen 570 nuevas infecciones por el VIH entre las mujeres jóvenes de 15 a 24 años. ONUSIDA advierte de que el desmantelamiento de los programas de prevención las deja aún más vulnerables.

Las organizaciones comunitarias, que son la columna vertebral de la divulgación sobre el VIH, también se encuentran bajo presión. Más del 60 % de las organizaciones dirigidas por mujeres afirman que han tenido que suspender servicios esenciales.

La situación en América Latina

Un tercio de las personas con VIH es diagnosticada demasiado tarde en América Latina y el Caribe, cuando su sistema inmunitario está gravemente debilitado y su vida corre riesgo. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) instó a intensificar la respuesta.

Según los datos más recientes, en 2024 se estimó que 2,8 millones de personas vivían con VIH en la región. Mientras el Caribe redujo las nuevas infecciones en 21% desde 2010, América Latina registró un incremento del 13% en el mismo período. Las muertes por causas relacionadas con el sida disminuyeron de 42.000 a 27.000 en América Latina y de 12.000 a 4.800 en el Caribe.

“Aun así, la lucha no termina. Cada año, 38.000 vidas se pierden en las Américas por causas relacionadas con el sida. Detrás de cada cifra hay una historia, una familia, un sueño truncado”, dijo el director de la OPS, doctor Jarbas Barbosa.

Alrededor del 14% de las personas que viven con VIH en América Latina y el 15% en el Caribe desconocen su diagnóstico. Además, entre quienes son diagnosticadas, cerca de un tercio llega en etapa avanzada, lo que incrementa el riesgo de infecciones oportunistas como tuberculosis, criptococosis o histoplasmosis.

Es urgente el diagnóstico temprano

Este año se busca sensibilizar sobre la importancia del diagnóstico temprano, el inicio inmediato del tratamiento antirretroviral y el acceso a una atención integral, esenciales para prevenir la enfermedad avanzada por VIH, salvar vidas y reducir el estigma.

Los avances en medicina y salud pública han facilitado el diagnóstico rápido del VIH y el desarrollo de métodos eficaces para la prevención combinada y el tratamiento. Los tratamientos antirretrovirales actuales son muy seguros y efectivos y logran suprimir la carga viral hasta niveles indetectables en la sangre, situación en la cual el virus no se transmite por vía sexual.

Con apoyo de Unitaid, la OPS está implementando un proyecto en la región para disminuir la mortalidad por enfermedad avanzada, fortaleciendo la generación de evidencia y datos, introduciendo nuevas pruebas para diagnosticar tuberculosis, histoplasmosis y criptococosis y promoviendo el acceso equitativo a tratamientos de infecciones oportunistas.

Fuente: ONU Noticias

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