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Impulsan alianza para valorizar los residuos y mitigar su impacto ambiental

Los recolectores son parte esencial de la cadena de reciclaje en la ciudad.

RECICLAJE. El compromiso fue asumido por instituciones públicas y privadas que promueven la gestión ambiental y el reciclaje en el país.

El área metropolitana de Santa Cruz genera 835 mil toneladas anuales de residuos, los que terminan en los botaderos. El coprocesamiento, a través del reciclaje y reutilización, puede reducir ese volumen a la mitad, además de generar empleos. Además, en este proceso, la basura se puede convertir en energía y reducir el uso de combustibles fósiles, lo que redundará en un menor impacto ambiental.

Por ello, representantes del sector público y privado se comprometieron a impulsar acciones para el coprocesamiento y valorización de los residuos, procesos de economía circular, la capacitación, el intercambio técnico y el fortalecimiento industrial. El objetivo es claro: reducir la cantidad de residuos que llegan a los botaderos y darle una nueva vida a los materiales reciclables.

El compromiso se asumió durante el conversatorio “Coprocesamiento de la industria cementera: Una solución sostenible para la gestión de residuos en Bolivia”, organizado por Itacamba Cemento S.A. y la Fundación Fundares, institución creada a iniciativa de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco).

La actividad reunió a representantes del sector privado, entidades públicas y especialistas en sostenibilidad, con el objetivo de promover alianzas que impulsen esta práctica, además de visibilizar el trabajo que realizan algunas industrias y los cambios normativos que están en proceso para aplicar la Responsabilidad Extendida del Productor (REP) en diversos sectores.

El acuerdo

El compromiso fue impulsado por el gobernador en ejercicio de Santa Cruz, Mario Aguilera, quien explicó las acciones y trabajos que se están desarrollando desde la institución para atender el tema de los residuos en el departamento, incluyendo la elaboración de una ley departamental.

Uno de los principales objetivos es impulsar el desarrollo de proyectos pilotos de coprocesamiento y valoración en plantas industriales, además de fomentar la economía circular mediante el aprovechamiento de residuos no reciclables en procesos industriales. De igual forma, impulsarán procesos de capacitación de intercambio técnico y fortalecimiento industrial entre las partes firmantes. Y, por último, trabajarán de manera coordinada en el desarrollo de normativas e incentivos y políticas públicas que viabilicen y fortalezcan el coprocesamiento a nivel local y nacional.

El acuerdo inicialmente tendrá una vigencia de tres años e incorpora la conformación de una comisión técnica interinstitucional que facilitará el seguimiento de las acciones acordadas, se promoverá el diálogo continuo y asegurará la coherencia en las iniciativas que se emprendan, donde el Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz deberá designar personal para esta comisión, lo que conlleva una coordinación interna y con otras áreas institucionales para su funcionamiento adecuado.

Aguilera recordó que existe una medición inicial del impacto de los residuos en el área metropolitana de Santa Cruz, pero está pendiente realizar el estudio a nivel departamental.

Representantes de las instituciones que firmaron el acuerdo para impulsar acciones para una adecuada gestión de residuos.

Reglamentación de la Ley 755

De acuerdo a estudios de 2022 y 2023, la región metropolitana genera de 835.000 toneladas anuales de residuos. “Con el coprocesamiento, con el reciclado, con la reutilización de residuos podemos bajar ese volumen a algo menos de la mitad. Esto quiere decir (que habrá) 400 o 450 mil toneladas reutilizables, reciclables o industrializable, de residuos”, explicó. Esto duplicaría la vida útil de los rellenos sanitarios, además de generar empleos y la capitalización de servicios para la población.

Agregó que esto se convierte en una acción virtuosa que permitirá crear el efecto en etapa inicial que se convertirá en una conciencia transversal en todos los ciudadanos que se multiplicará exponencialmente.

Con relación a las acciones que actualmente desarrollan desde la Gobernación, destacó que están participando en las mesas que elaboran la reglamentación de la Ley 755, que rige la gestión de residuos sólidos a nivel nacional. Este proceso busca definir una hoja de ruta, el tiempo y los porcentajes de recuperación y adecuada gestión de residuos, poniendo énfasis en la Responsabilidad Extendida del Productor (REP).

Además, precisó que el gobierno departamental está trabajando en la construcción de estadísticas, análisis concreto, consultorías específicas, identificación y caracterización de los residuos. Aguilera precisó que se están evaluando ocho alternativas de industrialización para los residuos que se generan.

“Estamos trabajando en nuevas normativas, participando en mesas de desarrollo de reglamentación de la ley 755 de residuos de gestión nacional, para desarrollar una normativa departamental, ajustada, ágil y eficiente, para que cada una de las oportunidades identificadas en el proceso de reutilización de residuo sea de aplicación inmediata para beneficio del medio ambiente y la vida”, indicó Aguilera.

Coprocesamiento

El coprocesamiento es una tecnología que aprovecha residuos no reciclables como fuente de energía en hornos de las industrias, generando beneficios ambientales, económicos y sociales.

Para la Fundación Fundares, es una herramienta clave para avanzar hacia la sostenibilidad. Carlos Limpias, director de la entidad, explicó que reemplazar parte del gas en los hornos cementeros con residuos no reciclables puede sustituir de manera considerable el combustible fósil utilizado en la producción de cemento. Citó el ejemplo de Soboce, que tiene una reducción de hasta el 30%. La compañía está trabajando en alianza con los municipios de La Paz, El Alto y Viacha.

Limpias precisó que Fundares busca generar espacios de articulación entre empresas privadas, gobiernos municipales y sociedad civil, para mejorar la recolección, clasificación y disposición de residuos.

“Si logramos clasificar los residuos en origen y disponerlos adecuadamente, el coprocesamiento puede escalar mucho más rápido”, señaló.

Itacamba aplica esta técnica en su planta de producción de Yacuses, principalmente con neumáticos fuera de uso, cartones, papeles y residuos minerales que provienen de su propio proceso industrial. Afirmó que es fundamental establecer cadenas de valor que conecten a las comunidades generadoras de residuos con las industrias que pueden aprovecharlos.

El conversatorio permitió conocer las experiencias de empresas como Itacamba.

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