ENCUENTRO. Reunirá a los técnicos que trabajan en diferentes zonas de tierras bajas. Intercambiarán experiencias y estrategias.
Los monitores de los territorios indígenas de la Amazonía norte, Amazonía Sur, la Chiquitanía y el Chaco, se reuneán del 25 al 27 de julio, en el IV Encuentro Nacional de Monitores Territoriales Indígenas en el Centro Arakuaarenda de la Autonomía Indígena Guaraní Charagua Iyambae.
El encuentro reunirá a delegados de los territorios de Lomerío, Monte Verde, Charagua Norte, el Multiétnico I, Multiétnico II, Cavineño, Chácobo-Pacahuara, Tacana-Cavineño, el Mojeño Ignaciano y el Territorio Movima, además de sus respectivas organizaciones indígenas y la Central Indígena de la Región Amazónica de Bolivia (CIRABO).
Bajo el lema “Frente a las amenazas y presiones: ¡soberanía, control y vigilancia territorial!”, el evento reunirá a equipos de monitoreo territorial para intercambiar experiencias, evaluar el estado actual de sus estrategias y proyectar los desafíos que enfrentarán en un contexto marcado por el avance de industrias extractivas, como la minería de tierras raras, y mecanismos de presión emergentes como los mercados de carbono.
El encuentro se realiza en un momento crucial para los pueblos indígenas de tierras bajas, que enfrentan múltiples amenazas a sus derechos territoriales y culturales.

Un papel clave
Durante tres jornadas de trabajo intensivo -que incluyen mesas de análisis, dinámicas grupales, trabajo de campo y elaboración participativa de informes-, los participantes reflexionarán sobre el papel clave del monitoreo comunitario frente al contexto electoral y las transformaciones que afectan los territorios indígenas.
“La vigilancia territorial indígena no solo es una herramienta técnica, sino una expresión concreta de la autodeterminación y la defensa activa del territorio”, destacó Miguel Vargas, director ejecutivo del CEJIS, institución que promueve el fortalecimiento de las acciones de control y vigilancia territorial a partir de monitoreo.
El evento, que cuenta con el apoyo de organizaciones como la Cooperación Sueca y la Unión Europea, cerrará con la elaboración de un pronunciamiento colectivo y una hoja de ruta que permitirá fortalecer las capacidades técnicas y políticas de los monitores para los próximos años.
