TRANSICIÓN. Otro récord en capacidad global instalada. Marca la necesidad de los países de reforzar su seguridad energética con fuentes renovables nacionales.
En 2025, la capacidad total de energía renovable alcanzó los 5.149 gigavatios (GW) tras la incorporación de 692 GW, lo que representa un aumento anual del 15,5 %, según un nuevo informe de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA). Además, las energías renovables dominan la expansión total de la capacidad con una participación del 85,6 %, mientras que las energías no renovables siguen representando una proporción menor de las incorporaciones.
El informe titulado «Estadísticas de Capacidad Renovable 2026» también refleja que las tensiones geopolíticas vuelven a situar la energía en el centro de la atención mundial. La escalada en Oriente Medio suscita nuevas preocupaciones sobre la seguridad del suministro y la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles.
En este contexto, las energías renovables están cobrando protagonismo para construir sistemas más resilientes y menos vulnerables a las crisis internacionales. Dado que las energías renovables se generan localmente, son de bajo coste y pueden implementarse de inmediato, aumentar su participación en los sistemas energéticos nacionales puede reducir la exposición a los mercados internacionales de combustibles.
Reflejo de la resiliencia
Al comentar los resultados, el director general de IRENA, Francesco La Camera, destacó que «en medio de la incertidumbre actual, las energías renovables mantienen una expansión constante y firme. Esto no solo indica la preferencia del mercado, sino que también demuestra con contundencia la resiliencia de las energías renovables».
Agregó que «un sistema energético más descentralizado, con una creciente participación de energías renovables y más actores en el mercado, es estructuralmente más resiliente. Los países que invirtieron en la transición energética están afrontando esta crisis con menores daños económicos, ya que fortalecen su seguridad energética, su resiliencia y su competitividad».
En línea con el año anterior, la energía solar lideró el aumento, con 511 GW, lo que representa aproximadamente el 75 % de la capacidad total añadida a las energías renovables. La energía eólica le siguió, con 159 GW. En conjunto, la energía solar y la eólica representaron el 96,8 % de la capacidad neta añadida a las energías renovables el año pasado, lo que refleja la mayor reducción de costes entre todas las tecnologías renovables. La bioenergía ocupó el tercer lugar con un crecimiento anual del 2,3 %, añadiendo 3,4 GW a la expansión total de las energías renovables.
Sin embargo, el informe también confirma las persistentes y significativas disparidades entre países y regiones. Asia continuó liderando con una contribución del 74,2 % a toda la nueva capacidad renovable; los 513,3 GW añadidos representan una tasa de crecimiento del 21,6 %. África registró su mayor aumento de capacidad, con un incremento del 15,9 %, es decir, 11,3 GW, impulsado por Etiopía, Sudáfrica y Egipto. Otra región que experimentó su mayor crecimiento anual fue Oriente Medio, con un aumento del 28,9 %, liderado por Arabia Saudita.
En términos de capacidad global total, Asia, como era de esperar, mantiene su posición de liderazgo con 2.891 GW de capacidad renovable total, seguida de Europa, que registró 934 GW. Centroamérica y el Caribe presentaron la menor capacidad renovable, con un total de 21 GW en 2025. Esta disparidad pone de manifiesto la vulnerabilidad de las economías con una baja participación de energías renovables y subraya la urgente necesidad de aumentar dicha participación para garantizar su seguridad energética.

